Home OTROS Smart Buildings en Chile: Logros y desafíos
Smart Buildings en Chile: Logros y desafíos
0

Smart Buildings en Chile: Logros y desafíos

El concepto de “Edificio Inteligente” ha cobrado fuerza en nuestro país. Existe una irrupción de desarrollo de innovaciones, principalmente desde el mundo de las TICs y la industria de los materiales de construcción, que ha gatillado la generación de nuevas edificaciones de este tipo

Hoy es posible observar edificios que incorporan, desde el diseño, estrategias tecnológicas para mejorar la habitabilidad y confort de los usuarios. Atributos como el ahorro energético, uso de materiales eficientes, plataformas y aplicaciones móviles, entre otros, son cada vez más apreciados por los usuarios finales de edificios residenciales y de oficinas. Actualmente hay varios ejemplos como el Edificio Bicentenario de Antofagasta (residencial), Torre Titanium (oficinas), Beauchef Poniente (educacional), Hospital Militar de La Reina (salud), Mall Plaza Egaña (comercial) y Edificio Transoceánica (corporativo).

Principales características

 Los edificios inteligentes entregan información que un edificio tradicional no entrega y con la cual se puede hacer gestión y hacer más eficiente la toma de decisiones, como, por ejemplo, el consumo de recursos energéticos e hídricos que realiza el edificio. Por otro lado, estos edificios debiesen tener un sistema integrado de control, gestión y automatización de sus sistemas e instalaciones, tales como: climatización, iluminación, electricidad, seguridad, telecomunicaciones, multimedia, informática, etc. Otro aspecto importante es, en etapas previas a la construcción, que los diseños sean flexibles, permitiendo adaptabilidad a necesidades de distintos usuarios y a los cambios tecnológicos que se generan en el entorno de la obra.

La demanda por estos edificios nace en una primera instancia de proyectos de infraestructura compleja, como hospitales, hoteles, industrias y universidades. Sin embargo, gracias a la irrupción de la construcción sustentable y los modelos de certificación, como LEED y CES, los edificios de oficinas vinculados a gobiernos corporativos han desencadenado que se exijan proyectos de edificios más inteligentes al momento de consumir energía y otorgar confort a los usuarios.

Existen diversas innovaciones. Un ejemplo son los sistemas de control y automatización (domótica e inmótica), que ofrecen la posibilidad de monitorear el funcionamiento general del edificio, permitiendo mayor control de accesos con el fin de reducir el consumo energético, mejorar el confort de los usuarios, aumentar la comunicación y la seguridad. También se han desarrollado sistemas de control de iluminación, como KNX, que ofrece un estándar para la gestión de viviendas y edificios inteligentes, y que permite un ahorro mediante detectores de movimiento. Por el lado de las TICs, hay distintas aplicaciones móviles y plataformas de gestión de servicios (luz, agua y gas), que se adaptan a los diferentes tipos de dispositivos, favoreciendo que los ciudadanos interactúen con la ciudad mejorando la accesibilidad y eficiencia.

 

Beneficios

Un Smart Building posee una serie de ventajas sobre los edificios convencionales, que repercuten tanto en la calidad de vida de los usuarios finales como en la economía y el medio ambiente a nivel global. Además, muchos estudios hablan de mejoras en la productividad laboral y educacional en el caso de los edificios inteligentes no residenciales. Y es que el importante componente tecnológico que presentan estos edificios, les confiere una serie de características muy interesantes. Por ejemplo, al permitir automatizar gran parte de los procesos optimizándolos, se consigue un importante ahorro de energía y agua. Esto, acompañado del uso de energías limpias, contribuye enormemente al cuidado del medio ambiente y a la reducción de costos para el usuario, en operación y mantenimiento.

Autor: Santiago Barcaza, Gerente Área de Innovación CDT